¿Cómo puedo apoyar a mi hijo en su desarrollo de lenguaje

en el caso de que habla dos idiomas?

Niños bilingües

 

¿Vives en España y tu idioma materno no es el español o hablas muy bien un segundo idioma? ¿Te gustaría que tus hij@s aprovechen y vayan creciendo con dos idiomas? En este blog te damos algunos consejos para facilitar a tus hij@s el aprendizaje de un segundo idioma.
La escritora de este Blog es pedagoga y socióloga y madre de una hija de 6 años que ha crecido bilingüe. Quiere compartir con vostr@s sus experiencias y conocimientos.
 
Aunque los niños pronuncian sus primeras palabras entre 1 y 2 años su desarrollo lingüístico comienza mucho antes: los niños ya escuchan su (s) lengua (s) materna (s) en el útero. Entienden bien antes de poder hablar por sí mismos. Se comunican de forma no verbal desde el nacimiento a través de sonidos, gestos y expresiones faciales.
He clasificado los consejos en tres epígrafes:
 
1. Ten en cuenta tu papel como modelo lingüístico
2. Errores por evitar
3. El lenguaje en el día a día
 
Ten en cuenta tu papel como modelo de rol lingüístico
 

Habla mucho con tu hijo desde el nacimiento, incluso si este inicialmente solo puede comunicarse a través del lenguaje corporal.
Dale a tu hijo un marco para orientarse. La regla “una persona, un idioma” ayuda a los niños a adquirir el lenguaje. Entonces sabrá en qué idioma hablar con cada persona. El uso del idioma también puede depender de la ubicación.¿Hablas en casa en uno de tus idiomas nativos? Entonces pueden usar el segundo idioma fuera de casa. Tu hijo solo necesita saber cuándo debe hablar en cada idioma.
 
Te recomendamos prestar atención a un lenguaje claro, utilizar oraciones completas y asegurarte de que el volumen sea adecuado.
 
Alinea tu idioma con el nivel de idioma del niño, o “un paso” por delante de él. Incluso si suena contradictorio, mantén una voz natural en todo esto.
 
Cuida el vínculo emocional con tu niño. Tomate tiempo para estar con él y comparte tiempo de calidad. Así reconocerá el significado del idioma como medio esencial de comunicación y lo aprenderá.
 
La televisión es lo opuesto a un diálogo. El niño no puede responder a lo que se dice, y ciertamente el programa no responde a lo que tu hijo está buscando por lo cual los programas de televisión son más bien una diversión que una inversión lingüística.
 

Errores por evitar

 

No premies al niño si habla cierto idioma y tampoco le regañes si no lo hace. El idioma es un juego y al jugar lo compensa por la alegría y el placer que produce la propia comunicación y el vínculo que se va creando. No es un trabajo ni una tarea que tiene que hacer, más bien es una oferta, una oportunidad de compartir algo contigo. Es una puerta a un mundo diferente que a muchos niños les despierta curiosidad.
 

Aunque te frustre que no te responde en tu idioma, no le fuerces nunca. Es importante que se sienta libre de elegir su idioma. Esto forma parte de sus derechos humanos. Por lo tanto, puede ser que te responda en español, incluso si le hablas en otro idioma. Hablar debería ser divertido. Es un juego que también permite mezclar idiomas.
 
Los niños adquieren el lenguaje inconscientemente de manera intuitiva. Esto significa que no pueden percibir ni reflexionar sobre los errores (“¡Yo he abrido mi mochila!”) Y, lo que es más importante, para los niños, el contenido de lo que se dice es menos importante que la forma. Las correcciones directas (¡eso se dice abierto!) Son desmotivadoras para el niño y, además, casi no tienen éxito. En lugar de mejorar indirectamente al niño con una repetición pura de la oración (“¡Sí, lo has abierto!”), es aconsejable hacer una pregunta abierta (“¿Para qué lo has abierto? ¿Querías sacar algo?”). De esta manera mejoras indirectamente, señalas interés en el contenido de la declaración y motivas al niño para que sus respuestas vayan más allá de sí y no.
 

El lenguaje en el día a día
 

Los rituales de lenguaje fijo, como leer en voz alta para los niños, generan momentos de bienestar y una relación positiva con el idioma.
Cántale a tu hijo si te apetece. ¿No sabes las canciones de tu infancia? Investígalo, seguro que encuentras alguna.
 

Practica juegos donde el lenguaje es central por ejemplo al: Veo veo, trabalenguas, chismes y encontrar rimas.

Crea un clima lingüístico atractivo. Resultan interesantes situaciones que están sin terminar, su evolución no está predeterminada y que plantean cuestiones. Por ejemplo a la hora de poner la mesa: “Hoy hay sopa, ¿qué necesitamos poner en la mesa?”
Intenta trabajar no exclusivamente los temas a través de libros. Una excursión al zoológico es una buena oportunidad para hablar sobre animales etc.
Recoge temas y experiencias del niño. Si el niño te muestra un dibujo suyo, no digas solo “¡qué bonito!”, sino establece una conversación. Pregunta, cuéntame algo al respecto.
 

En principio, para los niños multilingües y los niños monolingües, la adquisición del lenguaje es más fácil si la vida del niño es armoniosa. Es importante que el niño descanse bien por las noches, que tenga tiempo por las tardes para actividades que le ilusionen, pueden ser extraescolares, quedar con sus amigos o jugar tranquilamente en casa o en el jardín.
 
Desafía de una manera natural el lenguaje del niño y ofrécele un lenguaje divertido: ¡este es el mejor apoyo para el aprendizaje de idiomas de tu hijo!
 
 
 

Fotos:Sai-de-silva-41030-unsplash, bady-qb-979274-unsplash, picsea-357048-unsplash

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